Naturaleza y función de la inteligencia emocional

Mi intención es compartir con ustedes el “que y el como “de la inteligencia emocional. En que consiste esta forma de inteligencia y cuáles son las herramientas que esta nos proporciona para nuestro desarrollo personal, profesional y organizacional. Diana Uribe, famosa historiadora colombiana afirma que “Sin emociones, la historia seria letra muerta”. En la prehistoria, según Noah Yuval Arari, el líder del grupo no era el más fuerte sino el que sabía conversar con todos, habilidad asociada a las competencias sociales de la Inteligencia emocional. A partir del autoconocimiento, pilar de la Inteligencia Emocional, podemos asumir las emociones que experimentamos más frecuentemente, a que pensamientos están asociadas y en que contexto tienden a manifestarse. El objetivo es poner las emociones a nuestro servicio en vez de ser arrastradas por ellas a actuar antes de pensar, provocando para otros y para nosotras mismos situaciones improductivas

El concepto de inteligencia emocional deriva de los trabajos en psicología cognitiva de John Mayer y Peter Salovey. Quien popularizó el término, a costa de despojarlo de su densidad académica inicial, fue Daniel Goleman en su exitoso libro de 1995. Según estos autores, la inteligencia emocional puede definirse  como “una variable de la personalidad que describe la capacidad de percibir, entender y gestionar información emocional propia y ajena. El reconocimiento del papel que juega esta capacidad en los razonamientos y en la toma de decisiones complementa el modelo tradicional -basado únicamente en el cociente intelectual (IQ)- con la introducción de un cociente emocional (EQ).

¿A qué nos referimos cuando hablamos de emociones?

Las emociones son respuestas psicofisiológicas que representan modalidades de adaptación al medio. Su función primaria está ligada a la supervivencia y al establecimiento de vínculos afectivos. Las emociones nos mueven a actuar, a vincularnos, desconectarnos o tomar una posición defensiva con o sin fundamento. La emoción está acompañada de un cambio fisiológico en nuestro organismo. Cómo detectemos e interpretemos esta respuesta, determina la emoción que se experimente. El significado que damos a la información que llega del mundo exterior está íntimamente ligado con nuestra experiencia pasada y  con nuestro sistema de creencias, el cual actúa como filtro en el procesamiento de información;  determina nuestra valoración de un estímulo o situación y nuestra respuesta emocional al mismo. Las “memorias emocionales” que vamos acumulando, igualmente influyen sobre el significado que otorgamos a los hechos, en el contexto de una situación y cultura determinada:

Características del sistema emocional

El sistema emocional es sensible al aprendizaje, lo que implica  que, podemos transformar nuestra forma de pensar, sentir y manifestar emociones.

 En el inicio de nuestra vida, las emociones correspondían básicamente a nuestra necesidad de sobrevivir y relacionarnos. Más tarde, comenzamos a imitar la forma de expresar emociones de las personas más cercanas a nosotros,  quienes  a veces imponen formas de vivencia y expresión emocional deformadas que conducen a estados afectivos perturbadores. Es crucial estar conectado con las propias emociones porque así se tiene capacidad de:

  • Detectar lo que usted está sintiendo. Saber cuál es el tipo de emoción  que se experimenta.
  • Evaluar el impacto que tienen las emociones propias en el otro
  • Discriminar entre las emociones que me conviene dejar  ver al otro y las que no.
  • Ser consciente de lo que quiero y puedo comunicar a los demás a través de mi expresión emocional.
  • Asumir la realidad presente y responder “a lo que es”, no a nuestras fantasías sobre como algo “debería de ser”.

Podemos considerar la Inteligencia Emocional,  como una forma de inteligencia que incluye el funcionamiento de un conjunto de competencias interrelacionadas, las cuales nos permiten establecer un equilibrio entre la parte lógica de nuestro cerebro y el cerebro emocional primitivo, para responder de forma proactiva al medio ambiente. Esto nos permite afrontar de manera eficaz las constantes presiones de la vida laboral, sin perder la autorregulación.

La inteligencia emocional está compuesta de competencias personales y sociales. Las competencias personales son la Autoconciencia, la Automotivación y la Autorregulación. Las sociales son la empatía y la gestión relaciones.

 Para cumplir exitosamente las metas que nos proponemos, ha sido ampliamente demostrado (HBR 2015) que es necesario descubrir, potencializar y aplicar sistemáticamente las competencias de la inteligencia emocional y las habilidades que la sustentan. La inteligencia emocional se aplica a todas las instancias de la vida humana y en la gestión laboral, constituye un valor agregado para el liderazgo, la negociación y la gestión comercial. 

Las investigaciones demuestran que las competencias emocionales son susceptibles de aprenderse y perfeccionarse a lo largo de la vida, con decisión y disciplina.

competencias personales de la inteligencia emocional

Las tres competencias personales de la inteligencia emocional

Autoconciecia

Esta primera competencia personal, es el pilar de la inteligencia emocional. Nos  permite adaptarnos y responder de forma creativa y saludable a los retos que se nos presentan. La Inteligencia Emocional se manifiesta cuando nos damos cuenta de lo que estamos percibiendo y como lo valoramos. Para ser autoconscientes, requerimos examinar nuestros juicios, sintonizar con nuestros sentidos, conectar con nuestros sentimientos, saber cuáles son nuestras intenciones y prestar atención a nuestros actos. La autoconciencia implica no solamente la conciencia de sí mismo, sino también la conciencia del entorno. Para fomentar la autoconsciencia, conviene ante todo estar atentos a nosotros mismos y dirigir la mirada hacia nuestro interior; también, observar el lenguaje verbal y su nivel de coherencia con el no verbal, tanto en nosotros como en las personas con quienes interactuamos.

Automotivación

Se basa en la utilización del contenido del pensamiento y del diálogo interno, para motivarnos a nosotros mismos y poder luego hacerlo con otros. Implica aprender a pensar de forma positiva. Podemos fomentarla mediante autoinstrucciones motivadoras cuando han aumentado los pensamientos negativos. Conviene igualmente ejercitar el cuerpo y el cerebro; conectar nuestros objetivos con los valores personales.

Una herramienta muy poderosa para auto motivarnos hacia el logro es la visualización; el uso de imágenes mentales anticipatorias de situaciones futuras deseadas, para preparar nuestra ejecución actual. Igualmente, podemos tomar de nuestro “archivo de memorias emocionales positivas”, imágenes de momentos de logro y bienestar, para imaginar y anticipar que podemos reaccionar de este modo en situaciones semejantes.

Autorregulación

Mediante la aplicación de esta competencia podemos detectar nuestro impulso a reaccionar y por ende controlar su forma de manifestación. El autoconocimiento derivado de la autoconsciencia, es lo que facilita la autorregulación, a partir de detectar en nosotros mismos y en los demás, las  señales corporales que acompañan a la emoción y los pensamientos asociados. Por ejemplo, sé que tengo dar una retroalimentación y temo que se la otra persona se ofenda, que responda de manera defensiva y no me gusta entrar en conflicto. Desde que lo veo entrar a mi oficina y tomar asiento, comienzo a sentir palpitaciones o un leve temblor. Ese es el indicio corporal que señala que estoy comenzando a ponerme ansiosa. En ese preciso momento, puedo usar una técnica sencilla y eficaz como la respiración consciente o el monitoreo de mí diálogo interno, para distanciarme de la emoción y poder abordar la situación de modo asertivo y tranquilo. Para poder auto regular nuestras emociones, es indispensable  ser conscientes de nuestras vulnerabilidades, de nuestro “Talón de Aquiles”, frente a situaciones que nos “disparan”, lo cual  nos permitirá  ser  proactivos en vez de reactivos. El saber qué tipo de actitudes por parte de otros o que calificativos nos disgustan y cómo lo anterior puede estar relacionado con conductas o características rechazadas en nuestra familia o cultura, nos permitirá tomar distancia y darnos cuenta de que  estas conductas que nos molestan, tienen probablemente un significado distinto para la a otra persona, por lo cual no se trata de un ataque personal.

Actualmente, los últimos hallazgos de la neurociencia aplicados al comportamiento humano, indican que el 85% de las veces, tendemos a responder de manera automática, es decir reactiva. Sabemos mucho más ahora de cómo funciona nuestro cerebro y como nuestras respuestas van por así decirlo, “construyendo redes neuronales” y cambiando estructuras; en ocasiones, se refuerzan patrones disfuncionales, en otras, se pueden extinguir y desarrollar nuevas formas de reacción, más saludable en lo personal y mucho más productivas en la vida organizacional; todo lo cual se puede lograr mediante entrenamiento y prácticas en autorregulación emocional.

Competencias relacionales de la inteligencia emocional

Empatía

Para poder experimentar empatía, tenemos que tener ante todo, consciencia emocional de la existencia y “realidad de las demás personas”. Esta actitud nos facilita observar lo que sienten y expresan los otros y permite que nos comportemos de forma empática.

Existen según Goleman (2009), tres tipos de empatía:

Cognitiva: Nos permite conocer la manera de pensar de otros y responderles en esos términos. Los buenos comerciales la tienen muy desarrollada.

Emocional: Permite  detectar y sentir lo que experimenta la otra persona y responder de forma que se sienta tenida en cuenta.

Compasiva: No solo entiendo la forma de pensar del otro, conecto con su emoción y respondo apropiadamente, sino que además, actúa de manera efectiva para ayudar a la persona. Este último tipo de empatía, es la que se da en una persona con una auténtica y profunda orientación hacia el servicio.

La  empatía es una competencia emocional que  nos permite ponernos en el lugar de otros, comprender lo que sienten y responder de manera apropiada a sus necesidades. Se trata de conectar con, no de “contagiarse de las emociones de otros”,  ya que hay muchas personas que se cargan con los estados emocionales de sus colaboradores.  La empatía se da a través de la comunicación, de la capacidad tanto de leer  el lenguaje no verbal de los demás, como de manejar un estilo de comunicación clara y asertiva.

El pilar de la inteligencia emocional es la autoconsciencia, esencial para el auto conocimiento, para descubrir y aplicar el propio potencial y desarrollar la capacidad de liderarse a sí mismo (Autogestión) y la maestría del contexto. En relación con la aplicación de la I.E. al liderazgo, las investigaciones demuestran  que si bien se ha señalado que   los líderes eficaces son aquellos que emocionalmente se conectan con sus colaboradores, hay un paso previo que consiste en lograr una conexión emocional con uno mismo, para poder descubrir los propios estados emocionales y poder autorregularlos conscientemente y saber como estos afectan nuestras motivaciones y prioridades. Lo anterior exige aplicar la Auto Consciencia para detectar y auto regular nuestros estados emocionales a partir de los indicios corporales que surgen de los cambios fisiológicos que acompañan a la emoción. Entre más temprano se reconozca una emoción, mayor oportunidad habrá de manejarla.  Para los budistas es “reconocer la chispa antes que la llama”.

Construcción de relaciones eficaces:

Como desarrollar una actitud Emocionalmente Inteligente:

Para desarrollar una actitud emocionalmente inteligente, se recomienda partir de tres elementos fundamentales:

  1. Descubrir cuál es mi realidad emocional.
  2. Visualizar que tipo de emociones me gustaría experimentar y cuáles dejar de lado.
  3. Alentar la Inteligencia Emocional, mediante prácticas específicas para desarrollar las competencias que más necesite optimizar.

Tenemos la posibilidad de auto regular nuestras  respuestas emocionales. El poder modular la expresión emocional, es un logro importante para nuestra vida personal y laboral. Estamos en capacidad de hacerlo dado que los humanos tenemos un sistema de control emocional, debido al desarrollo de nuestro cerebro, el cual   mediante la aplicación de la lógica, puede modular el patrón de respuestas emocionales de forma que la fuerza de la emoción se module a partir de  la intención consciente. Esto nos permite desarrollar la inteligencia emocional, para manejar nuestra calidad de vida y posibilidad de logro.  ( Goleman, 2005).   Es muy importante tener en cuenta los datos más recientes de neurociencia (Penfield, 2009), que muestran cómo repetidas experiencias emocionales y procesos de pensamiento, modifican estructuras de conexión cerebral, por lo cual es importante tomar consciencia de que estamos construyendo nuestro cerebro y posibilidades de bienestar o malestar a partir de pensamientos y respuestas emocionales.

Es importante auto regular nuestros estados emocionales alterados pues  cada vez que nos permitimos expermentarlos, la tendencia a que se presenten de nuevo es más fuerte. Igualmente, cada vez que experimentamos emociones positivas, fortalecemos circuitos neuronales que incrementan nuestro  bienestar y calidad de vida.

¿Para qué nos sirve hacernos conscientes de nuestras emociones y las de otros?

Como desarrollar una actitud Emocionalmente Inteligente:

Para desarrollar una actitud emocionalmente inteligente, se recomienda partir de tres elementos fundamentales:

  1. Descubrir cuál es mi realidad emocional.
  2. Visualizar que tipo de emociones me gustaría experimentar y cuáles dejar de lado.
  3. Alentar la Inteligencia Emocional, mediante prácticas específicas para desarrollar las competencias que más necesite optimizar.

Tenemos la posibilidad de auto regular nuestras  respuestas emocionales. El poder modular la expresión emocional, es un logro importante para nuestra vida personal y laboral. Estamos en capacidad de hacerlo dado que los humanos tenemos un sistema de control emocional, debido al desarrollo de nuestro cerebro, el cual   mediante la aplicación de la lógica, puede modular el patrón de respuestas emocionales de forma que la fuerza de la emoción se module a partir de  la intención consciente. Esto nos permite desarrollar la inteligencia emocional, para manejar nuestra calidad de vida y posibilidad de logro.  ( Goleman, 2005).   Es muy importante tener en cuenta los datos más recientes de neurociencia (Penfield, 2009), que muestran cómo repetidas experiencias emocionales y procesos de pensamiento, modifican estructuras de conexión cerebral, por lo cual es importante tomar consciencia de que estamos construyendo nuestro cerebro y posibilidades de bienestar o malestar a partir de pensamientos y respuestas emocionales.

Es importante auto regular nuestros estados emocionales alterados, pues  cada vez que nos permitimos experimentarlos, la tendencia a que se presenten de nuevo es más fuerte. Igualmente, cada vez que experimentamos emociones positivas, fortalecemos circuitos neuronales que incrementan nuestro  bienestar y calidad de vida.

Relación de la inteligencia emocional y la inteligencia social 

La inteligencia social (Goleman y Boyatzis 2009),  está íntimamente conectada con la inteligencia emocional, cuyas competencias nos permiten manejar nuestras emociones de manera productiva, sin que estas nos dirijan a actuar de forma impulsiva. Hablamos primero  de la inteligencia social, pues es en contextos relacionales donde aplicamos la inteligencia emocional.  La inteligencia social  puede describirse como una serie de competencias interpersonales,  fundamentadas en circuitos neuronales específicos. Las neuronas espejo, nos permiten reproducir las emociones que detectamos en otros y por ende, tener en un instante la sensación de experiencia compartida, lo cual  es una base para la competencia social de la empatía). Estudios organizacionales han identificado en la observación de interacciones cara a cara de un líder con sus colaboradores, cómo la calidad de la comunicación puede ayudarlos a retener talento valioso. Otras neuronas sociales como las células fusiformes le permiten al líder escoger rápidamente la mejor manera de responder a otros, junto con la acción de las neuronas denominadas Oscilatorias, las cuales sincronizan los movimientos físicos de las personas y facilitan la resonancia positiva o negativa entre el líder y sus colaboradores.

¿Como manejar mejor mis estados emocionales?

Para comprender mejor cuál es mi tendencia a reaccionar emocionalmente, puedo responder a las siguientes preguntas básicas, para lograr autorregularme, a partir del análisis que haga de cómo mis respuestas contribuyen a mi bienestar emocional o por el contrario, agrava los estados emocionales perturbadores con que tiendo a reaccionar.

  • ¿En qué situaciones específicas tiendo a responder con enojo, ansiedad, resentimiento o culpa?
  • ¿Me pasa esto con todo tipo de personas o con ciertas personas en particular?
  • ¿Qué tipo de palabras, gestos, tono de voz, me molestan?
  • ¿A qué asocio lo anterior? ¿Tiene esto algo que ver con mis valores familiares?

Cuando tengo demasiadas cosas pendientes, mi reacción más frecuente es:

  • Hacer una lista, establecer prioridades y asumir que no puedo responder a todo de una vez.
  • Criticarme a mi misma por haber dejado que se me acumularan cosas.
  • Ponerme irascible porque me exigen más de la cuenta y mi equipo no colabora lo suficiente.
  • Darme cuenta de que estoy alterada, que por ejemplo comienzo a tener taquicardia o tensión muscular y luego, decirme a mi misma que tengo que calmarme antes de actuar.

Cuando siento que las exigencias de la organización sobrepasan lo que puedo dar, puedo adoptar una de las siguientes actitudes:

  • Hablar con la persona a quien me reporto directamente, explicarle en los mejores términos cómo me siento y solicitar ayuda adicional.
  • Decirme internamente que me toca hacerlo como sea, pues la competencia es dura y hay varios detrás de mi cargo.
  • Darme látigo por haber dejado que las cosas avanzaran hasta este punto y por haber asumido más responsabilidades de las que me correspondían.
  • Respirar lento y profundo, distensionarme por un rato, y hacer un plan de acción, con base en mis recursos comprobados.

Si miro retrospectivamente a las situaciones difíciles que he tenido en mi gestión laboral en los últimos tiempos, mi forma de afrontamiento ha sido:

  • Aceptar las cosas como son, saber que de cómo evalué las cosas depende mi estado emocional, dejar de tomar lo que se está dando como algo personal y optar por una estrategia para responder de la mejor manera.
  • Experimentar ansiedad, hacer esfuerzos para controlar lo que siento y buscar cómo de alguna manera sacar fuerzas para salir bien librada de la situación.
  • Pedir apoyo a un colega amigo, compartiendo cómo veo la situación, pidiendo retroalimentación y procediendo a hacer los ajustes necesarios.

Una vez que usted detecte formas de respuesta emocional que quisiera transformar, se trata de poner en práctica la competencia de la auto Regulación, la cual sabemos que depende de la consciencia de los indicadores corporales de la emoción y de la aplicación de técnicas que ya hemos elegido practicar y en las cuales podrá profundizar más adelante. Para iniciar el proceso, se recomienda seguir los siguientes pasos:

  1. Definir con claridad y precisión, cuál es nuestra meta (s) de cambio y qué vamos a ganar al transformar nuestra conducta; debemos comenzar con una meta, la cual se puede fraccionar en pasos para llegar a la meta final. Por ejemplo: Si quiero regular mejor mi tendencia a enojarme, entonces me focalizo en el manejo de este estado emocional, paso a paso, teniendo en cuenta como, cuando y en que situaciones surge.
  2. Darse cuenta de lo que se está sintiendo y proceder de inmediato a utilizar la técnica apropiada para mantener el buen balance emocional. Una vez aclarado lo anterior, puedo manejar mi emoción utilizando una de las técnicas para facilitar la autorregulación emocional. Usted encontrará dichas técnicas en el escrito anexo sobre el tema[1].

En la medida en que vaya trabajando para lograr sus metas, es importante que haga un

Repaso del manejo emocional de cada situación difícil y de cada logro,  para aprender tanto de los fracasos como del éxito.

Al hacer el repaso, focalícese en analizar cada uno de los pasos de  una interacción difícil  o de una exitosa.

  • ¿Qué emociones fueron las que parecía que experimentó cada uno?
  • ¿Qué tipo de cosas desencadenaron emociones positivas o perturbadoras?
  • ¿Cómo se dio la interacción?
  • ¿Cómo manejar y capitalizar el potencial emocional en la negociación y en el liderazgo en situaciones futuras?

A continuación encontrará dos herramientas que considero muy útiles para lograr una mejor autorregulación emocional y para fortalecer recursos personales que consoliden su autoestima y contextualización.

Existen herramientas variadas, para ayudarnos a adquirir nuevas conductas, más productivas que las anteriores. De todas estas, considero especialmente útiles para trabajar lo relativo a la motivación, el manejo de lo que denominamos “dialogo interno” , las Autoinstrucciones y la  técnica de visualizar, que permite “hacer un ensayo de conducta”, que prepara para afrontar exitosamente la situación real.

  1. Dialogo Interno:

Todos tenemos conversaciones constantes “en nuestra cabeza”. Hay algunas personas que no son conscientes de que están teniendo lugar, más este tipo de lenguaje se da, y puede ser una gran ayuda para lograr equilibrio emocional o por el contrario, un fuerte desencadenante de estados emocionales perturbadores. Para familiarizarse con su diálogo interno, escuche sus pensamientos y decida si estos le ayudan a lograr sus objetivos o si por el contrario le quitan posibilidad de logro.

2.-Autoinstrucciones:

Si sus pensamientos no ayudan, cámbielos dándose “autoinstrucciones positivas”. Por ejemplo: Le viene a la mente el pensamiento de que no va a poder lograr que le pasen el negocio. Cuando detecta ese pensamiento, dígase a sí mismo

  • Eso no es cierto”:

En el pasado he logrado que me pasen buenos negocios.

  • Soy capaz de presentar propuestas atractivas.

3.-Visualización:

 Consiste en el uso de imágenes mentales anticipatorias de situaciones futuras deseadas. Es una herramienta muy poderosa y fácil de aplicar para auto motivarnos hacia el logro y preparar la ejecución actual. Hay que tener en cuenta que puede funcionar a la inversa. Si nos visualizamos mentalmente en una situación futura fracasando, esa visualización puede dirigirnos a tomar acciones equivocadas y a confirmar nuestra hipótesis de que “nada nos sale bien”. Para practicar la visualización, anticipe una situación que en general le desencadena un estado emocional perturbador. Imagínese en una situación optima, tal como ya la experimento en el pasado. Imagínese con actitudes semejantes, vestido (a) de una manera similar, que le de seguridad, y expresándose con mucha fluidez y tranquilidad. Esta práctica, es un “ensayo previo”, que orientará su conducta hacia una actuación positiva.

[1] Como manejar estados emocionales alterados, Camila Salgado Ph.D. 2010

Recomendaciones finales

Recuerde que, de su nivel de autoconsciencia y auto aceptación, depende su autorregulación, su capacidad de ser proactivo en vez de reactivo, de distanciarse en vez de tomar lo que expresan otros como ofensa personal.

Las siguientes sugerencias le facilitarán el balance emocional que permite el logro, la creatividad y el incremento del bienestar personal y laboral:

 

  • Detecte y fortalezca sus competencias emocionales para optimizar su gestión, mejorar su calidad de vida y la de los miembros de su organización.
  • Recuerde que de usted depende su autogestión. De usted depende el como reaccionar.
  • Detecte sus detonadores emocionales y redefina la validez de las creencias que los sustentan.
  • Aprenda a escuchar sus sentimientos perturbadores y respóndase a sí mismo, con la empatía y apoyo que le daría a un niño pequeño que dependiera de usted.
  • Recuerde que no se trata de “quién tiene la razón, sino de qué es lo correcto”.
  • Acepte los retrocesos inevitables y déjelos atrás rápidamente. La recaída es parte del proceso y cada vez será menos frecuente y más corta.
  • El entrenamiento y la práctica perseverante son esenciales para la ejecución impecable.
  • Construya un clima emocional positivo en su organización a partir de sí mismo (a).
  • Recuerde que las emociones se contagian y son elementos de influencia miento.
  • Reconozca que la cultura de la organización refleja la naturaleza de sus líderes.

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